El Lobo dice...
Queridas lectoras, amables lectores:
Las situaciones cambian en instantes, instantes de soledad, de abandono, de alegría,de nostalgia.
Mi fin de semana fue por demás intenso, intenso y mucho muy alentador. La alegría de unos días antes se trocó en desesperción y angustia.
Va de limón:
El viernes me solicitaron abandonar la morada en la cual este Lobo se había refugiado, aún me es incomprensible la actitud, pero seguramente tuve la culpa e inspiré una serie de insultos y malquerencias. A veces la frase "mostrar el cobre", me resulta un poco difícil de colocar en mi propio contexto, pero ya lo superaré.
Era la una de la mañana, llovía (no llovía pero esto le aumenta el dramatismo a la aventura)yo con mis cosas (un maletón ideal para colocar dos cuerpos descuartizados), una bolsa de lona roja con libros, una bolsa de lona azul adornada con motivos hawaiianos con más libros, mi shisha y discos; mi petaca de los Campeones Pumas, mi tortafolios en donde llevo la lap top y mis cobrizos interiores.
Me sentí solo, a quien recurrí simplemente no me creyó, mandé mensaje a México y mi Mamá dormida no lo leyó si no hasta la mañana siguiente, no tenía a dónde ir, en pocas palabras se me cerró el mundo.
Cargué con mis triques cerca de tres cuadras, ¡cuánto pesan los libros!, iba a mandar a la goma a Ibargüengoitia, a London, a Ramírez. Cuando en esos momentos apareció enviado de la providencia un taxi. Una vez en el interior del vehículo, realicé el recuento de mi efectivo, le pedí que me dejara en la terminal de autobuses ¿a qué me quedaba en una ciudad que me mostraba por primera vez los dientes? me ajustaba solamente para mi boleto de regreso a México.
No había corridas a la Capital Federal, hasta las 4 de la tarde, me acomodé cerca de un tomacorrientes y conecté mi ventana cibernética. Mariposa estaba ahí.
Mientras tanto en el mundo real, se anunciaban corridas a Comitán, Coatzacoalcos y Villahermosa, a Cancún, Chetumal y Tapachula. Un señor dormía a seis asientos de distancia y el olor a meados que despedía no mejoraba mi ánimo.
Me sentí derrotado, vitupereado, apaleado y con la cola entre las patas. Nadie se encontraba cerca, las palabras hirientes y para mi me seguían pareciendo sin sentido las palabras que había escuchado, sin embargo me parecieron poderosas, pero mi dignidad no se vería nuevamente pisoteada por una mujer.
Ahí me encontraba, oliendo meados ajenos, oliendo el sudor propio, chateando con Mariposa y con Ilich, la decisión la tomé con el hígado, me iba, dejando atrás todo.
El amanecer ya esperado rompió el cielo con espumas rosas, mi trasero adormecido, camiones llegaban y partían, gente regresaba a sus casas, a su casas, a sus casas y yo quería ir a una casa ajena, la de mi Mamá, y nuevamente me apareció la realidad. Ni siquiera en México tenía a dónde llegar. Pensé nuevamente en mi Lobito, en mi, en mi Lobito otra vez, añoraba abrazarlo, verlo, escucharlo.
¿pero era esta la mejor manera de regresar a casa? ¿humillado, vencido? Una querida amiga se conectó y me puso en mi lugar, no tuvo conmiseración alguna y se lo agradezco.
Mi Mamá, mis hermanitos me llamaron preocupados, me apoyaron desde allá, y ya no me sentí solo, mi manada respondía a mi aullido silencioso, el mundo se abría nuevamente con ese nuevo amanecer. Más tranquilo, acuerpado desde lejos por mi manada, pensando en mi Lobito y en darme a mi mismo otra oportunidad, tomé contento la mano que se me tendía.
La vida cambia en instantes, en segundos en que una decisión toma forma de SÍ o NO, izquierda o derecha. Y a partir de ahí la vida deja de ser lo que fue, para convertirse en lo que es. Ya el futuro dará el veredicto.
Hoy es lunes, ya las cosas estan mucho mejor, el Lobo le llamará a su Lobito en la tarde y para él nada sucedió; aunque ustedes y yo, queridos lectores sepamos que siempre pasan cosas.
Aullidos para ustedes (en esta ocasión llenos de nuevas esperanzas)
P.S. Pily, si alguna vez vuelves a darte una vuelta por este espacio, quiero agradecerte públicamente todas tus atenciones y apoyo. También quiero agradecerte que hayas reparado mi playera roja, ese gesto, entre muchos otros que tuviste para conmigo, me enterneció de manera especial. Gracias.
He decidido volcarme en este espacio, compartiendo lo que me gusta de la vida. Bienvenidos.
lunes, 8 de junio de 2009
jueves, 4 de junio de 2009
Hexagésimo noveno post del año o palabras al aire
El Lobo dice...
Queridas lectoras, amables lectores:
Ayer retorné a las reuniones del Movimiento Ciudadano por la Voluntad de la Cultura presidido por el Lic. Miguel Arcadio Cruz Ruiz; mis compañeros y compañeras a quienes extrañé mucho durante mi breve ausencia me dieron una calurosa bienvenida.
Retomando proyectos, buscando la mejor manera de hacerlo a contra tiempo, mezclando de una u otra manera el placer de mi regreso con el poco tiempo que me quedaré en esta ciudad.
Las cosas ahí van, he abusado de la suerte, pero creo que la suerte misma me tolera.
Les he dedicado nuevos proyectos, les he compartido sueños, tristezas, desafíos y tantas cosas a ustedes mis lectores, que me he dado cuenta que ya no existen demasiados secretos de este su guapo y amable Lobo consentido.
Pero les sorprendería saber, queridas lectoras, respetados lectores que la vida para mi es más que este mero espacio, y que muchas veces lo aqui escrito es un mero resumen del extracto de la concentración de cosas vividas. Las cuales gustoso les comparto y me recuerdo. Pero no sé, a veces al sentirme solo, los leo, leo sus comentarios y me recoloco en el tiempo, pero no lo recupero.
Recuerdos, sentimientos, pero me doy cuenta que esto del amor es maravilloso, y es la ilusión que regresa y el terror de que acabe y son muchas cosas a la vez.
727 días, casi nada y hacen mucha diferencia. Pero el revoloteo de mariposillas en el estómago y la alegría de verla en dos dimensiones...
Escucho música melosa, me sorprendo suspirando y temo, que sea sólo un personaje más de mi repertorio.
Ya acaba mi diatriba, mis quejas y sueños,mis ganas de dormir y hoy, solamente hoy deseo tener diez años menos.
Aullo para ustedes, para Dionisio, para Baco.
P.S. Mis doctos lectores dirán que son el mismo.
Queridas lectoras, amables lectores:
Ayer retorné a las reuniones del Movimiento Ciudadano por la Voluntad de la Cultura presidido por el Lic. Miguel Arcadio Cruz Ruiz; mis compañeros y compañeras a quienes extrañé mucho durante mi breve ausencia me dieron una calurosa bienvenida.
Retomando proyectos, buscando la mejor manera de hacerlo a contra tiempo, mezclando de una u otra manera el placer de mi regreso con el poco tiempo que me quedaré en esta ciudad.
Las cosas ahí van, he abusado de la suerte, pero creo que la suerte misma me tolera.
Les he dedicado nuevos proyectos, les he compartido sueños, tristezas, desafíos y tantas cosas a ustedes mis lectores, que me he dado cuenta que ya no existen demasiados secretos de este su guapo y amable Lobo consentido.
Pero les sorprendería saber, queridas lectoras, respetados lectores que la vida para mi es más que este mero espacio, y que muchas veces lo aqui escrito es un mero resumen del extracto de la concentración de cosas vividas. Las cuales gustoso les comparto y me recuerdo. Pero no sé, a veces al sentirme solo, los leo, leo sus comentarios y me recoloco en el tiempo, pero no lo recupero.
Recuerdos, sentimientos, pero me doy cuenta que esto del amor es maravilloso, y es la ilusión que regresa y el terror de que acabe y son muchas cosas a la vez.
727 días, casi nada y hacen mucha diferencia. Pero el revoloteo de mariposillas en el estómago y la alegría de verla en dos dimensiones...
Escucho música melosa, me sorprendo suspirando y temo, que sea sólo un personaje más de mi repertorio.
Ya acaba mi diatriba, mis quejas y sueños,mis ganas de dormir y hoy, solamente hoy deseo tener diez años menos.
Aullo para ustedes, para Dionisio, para Baco.
P.S. Mis doctos lectores dirán que son el mismo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)