sábado, 4 de octubre de 2008

Correos y gritos

El Lobo dice...

El martes recibí un mail que me cimbró de muchas maneras, en primer lugar porque es de una persona a quien admiro, respeto y adoro. La segunda porque tiene razón.

Tardé en escribir una respuesta, no por falta de inspitración o de ganas, simplemente porque en la oficina ya no puedo usar el blogger, pero heme aquí.

No es una disculpa pública ni mucho menos. Simplemente quiero que sepa esa hermosa Amazona, que sus palabras no cayeron en saco roto. Que esta involución, en este Blog no ha pretendido en lo absoluto convertirse en una carga moralina, mucho menos alejarme de lo que soy. Aún no descubro en dónde estoy, pero, afortunadamente sé que este mundo es un pañuelo muy pequeño y por lo tanto, no tardaré en encontrarme a mi mismo o al Lobo o a ambos.


Deseo sudar esas palabras que me pide, eyacularlas blancas o transparentes sobre esas sinuosas, sensaciones convertidas en líneas, pero sería una falta de respeto para ti querida lectora, amable lector, el no hacerlo con la calidad y la pasión necesarias para regalarles un soplo de vida a las letras que musitan historias. He notado que esto sucede a menudo con quienes escribimos de manera periódica, vamos perdiendo esa frescura, pero vamos ganando técnica y estilo (cosa que me imagino que no están para nada interesados en leer).


En fin, día a día me cuestiono las palabras por dejarles, día a día me he percibido lejano a mis propias necesidades, a saciar mis apetitos y creo, que la bestia esta a punto de emerger nuevamente, a su vez el hombre ha sido quien se ha dedicado a escribir últimamente.


Son tantas las cosas que me alegra compartir, que a veces olvido lo que soy. Un cabrón depredador, un insaciable lujurioso, que muestra la mejor de las labias y el peor de los compromisos, un exhibicionista de la palabra y de mi falo, el cual muestro orgulloso, enhiesto a la primera o segunda provocación, un Lobo que babea con las piernas torneadas y rematadas en sendas agujas, que busca su abrigo en medio de ese bosque tibio en el cual abreva para escalar morenas montañas. Sí, creo que ese soy y, a veces, mi moralidad dista mucho de la de los demás.


Al menos trataré de recuperar esto que extrañamos, tal vez necesito más jalones de… orejas después de todo. Te lo agradezco, porque este post, es tuyo, porque cada imagen que he arrancado en estas palabras son tuyas, te las vuelvo a susurrar al oído, en un jadeo suave y trémulo, húmedo de vaho y deseo.


En cuanto a las historias… Ya hay algunas nuevas para compartir.


Aullidos y besos para ti, y para ustedes también, queridas lectoras, amables lectores.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Viernes de purificación.

El Lobo dice...
Adoradas lectoras, amabilísimos lectores. Sean nuevamente bienvenidos a las andanzas lobunas de éste licántropo adorador de Selene.

Hoy deseo compartirles a ustedes, una preocupación que me ha dado vueltas a la cabeza durante la última semana. Se trata de la llamada Ciberadicción.
La mayoría de nosotros, pasamos gran parte del día utilizando una computadora, mandamos correos basura, chistes, cadenas, oraciones, presentaciones, chistes, noticias, chistes, y uno que otro correo de trabajo.
Hasta ahí, la cosa es relativamente normal. Pero, ¿qué hacemos al llegar a casa? saludamos de mala gana porque estamos hartos del trabajo; agotados de estar en la oficina; le damos un beso a nuestros críos, quienes seguramente estan viendo la tele o tratando de terminar su tarea, otro beso desganado a nuestra pareja, o dispareja según el caso, y enseguida encendemos la "pc" o el "lap top" para empezar a revisar nuestro correo, y enviar correos basura, chistes, cadenas, oraciones, presentaciones, chistes, noticias, chistes, y ni un correo del trabajo, porque estamos en casa descansando.
Eso sin contar con una cuenta en Hi5, Tagged, Facebook, Fantasias Motel, Adultfinder, pornogranies, etcétera. Si la tenemos, la debemos mantener actualizada y al día. O de plano el messenger. Incluso buscamos emuladores para conectarnos en el trabajo mediante "diablitos".
Y por supuesto, el Top ten, la madre o el padre de todas las horas nalga que pasamos en internet.
Aquí incluso se incluirán datos a ojo de buen cubero, pues los sitios y actividades varían entre los cibernautas:
Mensajeros instantáneos (yahoo, messenger, etc.).
Youtube.
Bloggeando (redactando o leyendo a los cuates).
Páginas porno.
Googleando (incluyendo las páginas porno).
Mercado libre y sitios afines.
Hi5 y páginas de red social.
Jugando en línea.
Páginas de chismes.
Periódicos y revistas en línea.
Claro que la lista puede variar de cibernauta a cibernauta como lo mencioné antes.
Y como hoy es viernes de balcón, todo esto me lleva a decirles lo siguiente:

Me llamo Juan de Lobos y soy ciberadicto.
(en este momento dicen o escriben todos ustedes, "HOLA JUAN DE LOBOS").

¿cómo podemos notar si hemos sido presa de ésta adicción?:
En nuestros números de emergencia, incluímos el de los cibercafés de la colonia.
Ansiamos desconectarnos en la oficina, para salir corriendo a casa y conectarnos nuevamente.
Te deprimes si los contadores de tus páginas personales o blogs no aumentan.
Has conocido más gente en internet que en tu vida real.
Deseas agregar tu nickname a tu acta de nacimiento.
Te conocen más por tu nickname que por tu nombre de pila (de ahí la decisión anterior)
Usas palabras como "ordenador", "vos", "geek" en tus charlas habituales.
Entiendes un lenguaje extraño creado con símbolos.
Ya no sabes como se escribe "que", "sé", "cabrón" o "kiosko" porque tu lenguaje escrito se ha convertido en fonético.
Y por supuesto los síntomas más serios:
Duermes poco y mal, por estar chateando hasta las tantas de la madrugada.
Tus relaciones sexuales se estan convirtiendo en "sano y seguro" cibersex.
Tu postura es encorvada y te duele la espalda o los hombros todo el tiempo.
Te arden los ojos.
Hace mucho no ves unos senos de verdad abarcados por tus manos, (en el caso de los hombres y amigas les).
No te imaginaste que los hombres fuésemos tan exhibicionistas, y a cada invitación de webcam que te hacen en messenger, estás 80% segura que te mostrarán un falo. Así que has visto más penes que las últimas tres generaciones de mujeres de tu familia, (en el caso femenino).
Comes poco y mal para mantenerte en línea, (no en tu peso, si no frente a tu ordenador).
Piensas todo el día en lo que escribirás en tu post.

Sé que no soy el primero que ha leído o elaborado un diagnóstico como el que les regalo en líneas superiores; también sé que somos muchos los que padecemos de esta adicción.
A veces lo tomamos a broma, pero esto es serio. No daré, ni los aburriré con estadísticas, ni citaré estudios de la Universidad de Pijijilco para fortalecer mis palabras. Lo único que puedo aportar es que no todo es negativo, que podemos tener una vida "fuera de la matrix" como algún día me dijo mi carnal Hugo. Y sobre todo, no olvidarnos que la computadora es una herramienta y que es posible superar cualquier cosa "un día a la vez".

Aullidos y saludos para ustedes.
AAAAAAAaaaaauuuúuuuuuuuuuuuu.
(me encanta como lo lee mi cibersecretaria je je je).