No me digas que no has visto a la Luna.
No me digas que no te cubren los recuerdos bajo sus rayos
No me digas que no sientes su caricia lumínica
No me digas que no deseas que se apague y se vuelva nueva
No me digas que no extrañas cuando se pone en creciente
No me digas que no has visto nuestro reflejo en ella, cuando esta llena.
He decidido volcarme en este espacio, compartiendo lo que me gusta de la vida. Bienvenidos.
Mostrando entradas con la etiqueta de hojas sueltas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta de hojas sueltas. Mostrar todas las entradas
lunes, 6 de agosto de 2007
jueves, 12 de julio de 2007
de mis hojas sueltas
Conservo de ti tu sabor secreto, ese dulce aroma de la intimidad compartida, sudorosa, ensalivada, lúbrica.
De lagrimas sin razón, o con toda ella.
Conservo de ti tus palabras, aquellas que me compartiste, a través de tu sonrisa compuesta de miles de sonrisas.
Me quedo con tu imagen de cuerpo acariciado hasta la extenuación,
la mirada brillante de golosa delectación e improbable ensoñación.
Guardo de nosotros un aullido secreto, mi espalda desgarrada, la sangre, mis celos.
De lagrimas sin razón, o con toda ella.
Conservo de ti tus palabras, aquellas que me compartiste, a través de tu sonrisa compuesta de miles de sonrisas.
Me quedo con tu imagen de cuerpo acariciado hasta la extenuación,
la mirada brillante de golosa delectación e improbable ensoñación.
Guardo de nosotros un aullido secreto, mi espalda desgarrada, la sangre, mis celos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)