Como lo prometí, aquí está la segunda parte de la reseña de la Presentación de “El segundo aullido de Juan de Lobos”, así que disfrútenla tanto como yo lo estoy haciendo al evocar una de las veladas más bellas de mi vida.
El dueto de tres, “Galletita de Nuez”
Después de los aullidos, de las palabras y las alegrías, Ilich tomó su guitarra, Andrés se colocó en posición con sus bongoes entre las piernas y se presentaron –Buenas noches, somos el dueto Galletita de nuez, yo soy Ilich, él es Andrés…
La música al estilo de Ilich es algo único, lo odias o lo adoras, pero creo que salió bien librado (como en todas las presentaciones en las cuales me ha tocado verlo), dos o tres rolas después Benjamín se les unió con su clarinete, se convirtieron en el dueto de tres “Galletita de nuez”, en esos momentos yo me encontraba henchido de ego y de orgullo, dedicando uno, dos, tres, cuatro ejemplares del “Aullido”, cada uno con palabras personalísimas, salidas desde mi alegría. Para fulanita, para menganito, para Moncho, para Kix, para Andy, para…
Después de escuchar “Mi caramelo”, con una breve anécdota al respecto contada por Ilich (se está volviendo bueno con eso de las crónicas, dentro de algunos años le pediré que escriba mi biografía je je je), salí con el Arguile (mi JOPA) listo para fumar, el humo me tranquilizó y pude atender un poco mejor a mis invitados.
Los aplausos para el dueto de tres, los Ecos del viento se estaban preparando para su performance.
Los Ecos del viento
Quien ha tenido la oportunidad de visitar El Pozo, sabe quienes son los Ecos del viento, su música y en especial su rola “Tiempo al tiempo”, pues lo Ecos nos regalaron canciones del folklore latinoamericano, nos hicieron vibrar al sonido agudo y grave de las quenas y las zampoñas, los alientos melancólicos encumbrados por el charango y el bombo, las guitarras, la emoción de la voz.
Me traen muy buenos y muy malos recuerdos, algunos los he compartido con ustedes, otros me los reservo, pero en general “Tiempo al tiempo”, tiene la virtud de darme literalmente en mi madre. Pongámoslo así, la canción toda, es amorosamente cruel.

Manolo y su guitarra
Otro que logró darle ese toque animoso a la concurrencia, fue Manuel, un chavo trovador a quien le acopló bien la llegada a El Pozo, aunque su repertorio pisó algunos callos, no estuvo nada mal, algunas rolas del Tri, algunas otras de Mecano, en general agradó al respetable, afortunadamente yo seguía dedicando libros, regalando palabras emocionado y recibiendo regalos, Para Roselia…, para Enrique…, para mi Hermano…

Los Moncada
Otros asiduos elementos fiesteros a El Pozo son los primos Moncada Mario y Milton, ellos llegaron a ese lugar como auténticos hijos de vecino (Mario vive a la vuelta, escuchaba el desmadre y decidió entrar un día, después tengo entendido llegó Milton por una invitación de Mario y más tarde el resto de la familia Moncada Papás, tíos, primos, hermanos, cuñados…) las rolas clásicas “Ventana”, “Taburete”, “Santa Niña Petronila de los Ángeles Paulina Anacleta…” y además un regalo extraordinario Milton escribió (compuso) una rola basada en mi cuento “El Boto”, así que aunque parecía que habíamos ensayado, yo leía un fragmento y el comenzaba a cantar, me emocioné muchísimo, es una canción melancólica, tierna, suave. Después de la lectura de la canción muchos comenzaron a abandonar el recinto (incluida mi familia), Mi hermano Huguito estaba bien enfiestado, contento también y al terminar Los Moncada con sus rolas, comenzaron los palomazos.

Palomazos
Dieguito se animó a tocar acompañando primero a Milton y después a Ilich. Las rolas se sucedían con un Ilich cada vez más transpirado y un poco más ronco que al principio, las chelas habían sucumbido al acoso de mi carnal Hugo y por fin pude disfrutar una helada, mi Arguile y la compañía de los rezagados que aún nos acompañaban.
Por cierto el evento se grabó en CD y espero subir algunos fragmentos para que sea más interesante la reseña. Finalmente Fer tomó la guitarra, Beto le hizo segunda con la voz, y tocó “Tu vuelta” (otra rola que me recuerda a…) “Mariposas”, “Brazos de Sol” y también fue el estreno de una canción de su propia autoría (la de Fer) llamada “La reunión” basada en hechos reales.
Aquí llego al fin de tan hermosa velada, con veintiocho libros vendidos, con mi alegría acumulada en tantas palabras, en tantos personajes en tantas historias. Como les comenté durante mi post anterior, estuvieron quienes quisieron estar, nadie más.
Mil saludos y no olviden que ya está a la venta “El segundo aullido de Juan de Lobos” je je je. Hasta ya.