jueves, 8 de enero de 2009

Tercer Post del año o a desempolvar los posts que no vieron la luz.

El Lobo dice...
Queridas y admiradas lectoras, amables y estimados lectores:
Ya de regreso en Chiapas este Lobo ha retomado muchas cosas, la lectura, las reuniones con el Movimiento Ciudadano por la voluntad de la Cultura, repartición de Currículums, y el leer y comentar en blogs amigos.
Entre tantas cosas ya se están preparando unas presentaciones para mi libro en esta Ciudad de Tuxtla Gutiérrez y es cosa de ponerle fecha, lo cual en un rato más iré a ver, pero como ando un poco seco estos días readaptándome y dejando que el Ruffus también lo haga, tuve que pedir ayuda, precisamente eso me llevó a solicitar alguna sugerencia para escribir el día de hoy y éste es el resultado.
Como publiqué en algún post anterior, retomaré tres temas para publicar esos borradores. Así que este post será catalogado XXX, y en el cual se sugiere leerlo al lado de un adulto.

"Las razones por las que no me gusta el sexo oral"
Sé que es un tema harto complicado, a muchos de mis congéneres les gusta y lo disfrutan, no existe una buena secuencia en cualquier filme porno que se precie de serlo en la cual se deje a un lado la estimulación genital masculina mediante el acariciamiento oral por parte de una o dos o tres mujeres de voluptuosas formas, o desde que uno tiene uso de razón utiliza la palabra "mamada" con un dejo de ambigüedad, ya que significa la mencionada estimulación o alguna chingadera o situación poco creible o la exageración de la mencionada situación. Lo que me lleva a las siguientes cavilaciones:
1.- Ésta caricia íntima en particular, puede resultar increíble (ya sea en su sentido positivo o negativo)
2.- Una estimulación oral puede ser muy perjudicial (de ahí la chingadera)
3.- Dicha satisfacción en algunos casos la exaltación fantástica de quien la desea y de quien la otorga.

Pues bien, en mi caso creo que es más por la chingadera que no disfruto el sexo oral, pues hace algunos ayeres (siendo un prepúber) vi la película "Doce del patíbulo" y en una de las escenas que más me impresionó un soldado alemán sometía a una campesina a proporcionarle dicha satisfacción, lo cual recuerdo me excitó bastante, ya que en un mismo momento ese sometimiento me resultó excitante, pero segundos después, cuando el germano estaba con los ojitos de huevo cocido, ¡Ñacas! la chamaca de vestido rasgado y un seno al aire, le mordía el miembro y lo escupìa a un lado; el otro pobre y eunuco soldado, caía sobre sus rodillas desangrándose mientras la muchacha, una auténtica "devoradora de hombres" huía del establo.
No recuerdo muy bien el resto de la escena, pero me impactó muchísimo, de ahí que siempre que recibo semejante atención me siento bastante incómodo, lo cierto es que la primera vez que me regalaron (todo lo sexual para mi representa eso, un regalo)un felatio, fue muy distinto a lo que había imaginado, escuchábamos un CD, del grupo country "Caballo dorado" y mi amiga me hizo subir al cielo casi completamente vestido antes de escuchar ·Payaso de rodeo". Lo que significa que ya he tenido la experiencia y no es del todo un miedo patológico que me impida disfrutarla, más bien una inseguridad propia y que no tiene nada que ver con la amable y delicada voluntaria que se ofrece a regalarme una de las sensaciones humanas únicas.

Ahora bien, en lo particular me encanta otorgarlo, el regalar un cuniligus es para mi un palcer, y como lo he mencionado un delicioso regalo, pero es otra historia.
Pues bien mis queridas lectoras y amables lectores, ahora que lo comparto con ustedes, ya no me parece tan atemorizante, así que con gusto acepto voluntarias.

Así les dejo la historia detrás del mito, y un pendiente menos con el cual lidiar en mi día a día.

Aullidos y cariños orales para ustedes.

P.S. Los eufemismos fueron necesarios para redactar la entrada anterior.

6 comentarios:

AndreaLP dijo...

Entonces no puedes decir que no te gusta porque sí te gustó aquello con 'Caballo Dorado' (what?) de fondo! ¡Nos has engañado!

Sabes? Ahora que lo pienso, Caballo Dorado probablemente sea de la música menos excitante que puedas encontrar. Vamos, ¡yo no lo pondría ni para barrer! Quizá de ahí proviene tu negación: de un mensaje subliminal que ésas canciones country lanzaron a tu subconciente.

Jaja... por eso digo, si no lo controlas no lo fumes. Jaja. Ya, ya, ya.

Besos.

Exenio dijo...

Ves, ves... me increpas ante la desatinada acumulación de letras a través de las cuales realicé cierta auto-felación y acá andas pornográfico... chale...



P.S.- ¿Neta andas en Tuxtla? Haz entrada de las bebidas espirituosas de la región, no?? y, de paso... saaaacaaaaa!!! :-P

Juan de Lobos dijo...

Andy, no es engaño, simplemente no se ha dado nuevamente un trato tan delicado a esa parte de mi anatomía, además Caballo dorado también tocaba algunas baladitas. je je je.
Besos y aullidos para ti.

Exenio:
Gracias por el comentario y como este Lobo anda buscando temas, el de las bebidas espirituosas será uno de los próximos, saludos y aullidos para ti.
P.S. Sí, te puse otro P.S.

Hugo dijo...

creo que vale la pena el riesgo.

Alletta dijo...

Ok entiendo el trauma, primero el mordisco visto en la peli y luego caballo dorado 0_o

Lo que necesitas es una buena fellatio con in-extremo de fondo y realizada por una experta, de esas que lo hacemos por gusto y no por obligación, yo creo que con eso entras al club de fans xD

Coro dijo...

Lobo,
Cómo me has hecho reír.
Tu "problema" se resuelve en un dos por tres, ya verás.
Nomás elige bien, que como dice Aletta, creo que lo que necesitas es una buena felación realizada por una experta...

Besos querido Lobito.

Ps. Espero que nos cuentes cuando suceda... el gran acontecimiento.